VICENTE CAJUSO BARBAZÁN. Brión (La Coruña), año 1952. Casado, 2 hijos. Presidente de ASCOME y Propietario de la tienda didasko

"Menorca debe recuperar el espíritu de los emprendedores de antaño"

El exconcejal de Maó y comerciante asegura que "siempre intento ver la botella medio llena, por ello confío plenamente en que las jóvenes generaciones sabrán sacar el país adelante"

| Maó |

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06-11-2015

¿Menorquines de adopción? No, menorquines por derecho propio. Me refiero a todos aquellos que no habiendo nacido en Menorca la han convertido en su hogar y sienten y vibran como cualquiera de nosotros, los que somos y nos llamamos nativos, ante nuestras manifestaciones culturales, reivindicativas, artísticas o históricas, incluso muchos de ellos se han involucrado totalmente en las actividades y proyectos que entre todos llevamos a cabo.

Son un menorquín o una menorquina más, haciendo realidad el dicho de que “uno no es de donde nace sino de donde pace”.

Vicente Cajuso Barbazán es uno de ellos, de los que se sienten menorquines, totalmente lógico, porque lleva viviendo en la Isla cerca de 40 años. ¿Causas? ¿razones?. Las normales, Menorca le atrajo, pero mucho más cuando conoció y se enamoró de su mujer. Quién esté libre de culpa que alce la mano.

¿Qué le llevó a recalar en Menorca?
El trabajo. Ya trabajaba en el ramo de la Hostelería y en el año 1971 me ofrecieron venir a trabajar aquí, propuesta que me interesó. Luego, tras cumplir el contrato, me marché para proseguir mis estudios en Madrid, sin embargo y durante el verano trabajaba aquí, en Menorca. Además no se como explicarme, pero siempre experimenté como una atracción mutua entre la isla y yo.

Atracción que se hizo más patente cuando se enamoró de su esposa.
Efectivamente, y en 1975 me instalé definitivamente en Mahón.

¿Eligió bien al decantarse por nuestra isla?
Ponga un sí rotundo. En ningún momento me he arrepentido, aquí he sido muy feliz y he podido realizarme como persona. Además, y esto es muy importante para mí, siempre me he sentido muy bien acogido, como si estuviera en casa, por ello mi agradecimiento a la gente menorquina es y será totalmente sentido.

¿Cuál fue su primer trabajo?
Mi trabajo, la restauración, me llevó a regentar un restaurante pero no me sentía satisfecho del todo. Un restaurante conlleva toda una serie de implicaciones, especialmente el horario, que no me permitía conciliar mi vida familiar con el trabajo, máxime teniendo en cuenta que siempre consideré que Menorca era un lugar ideal para vivir. De ahí que buscara otras alternativas laborales para poder vivir sin las limitaciones que conlleva un trabajo tan especial como es un restaurante.

Y con Didasko consiguió colmar sus deseos.
Efectivamente, surgió la oportunidad esperada y la aproveché. No fue un cambio fácil porque tuve que asumir un gasto impensable, pero valió la pena. Además a mí el comercio siempre me ha gustado y con el traspaso conseguí ‘cazar dos pájaros de un tiro’.

¿En qué año se fraguó este cambio a mejor?
En 1986, lo que significa que llevó 27 años al frente de esta firma.

Ha sido de los que se han ‘mojado’, porque ha querido ser parte activa en el desarrollo social, económico, cultural y político de Menorca. ¿Cuándo nació esa inquietud?
Desde joven siempre quise ser útil. Fui delegado de curso y organicé, entre otras cosas, el viaje de fin de curso, era una persona inquieta, dispuesta a echar una mano a cualquier propuesta innovadora y oportuna para mi entorno social.

De ello, de esta inquietud, ha dado sobradas muestras, ¿ha sido o es...?
Además de presidente de la Asociación de Comerciantes de Menorca (ASCOME), y regentar mi propio negocio, soy tesorero de la Cámara de Comercio y miembro del comité ejecutivo de la federación de la pequeña y mediana empresa, PIME-Menorca.

Y no podemos olvidar que saltó al ruedo político integrando la candidatura del PP al Ayuntamiento de Mahón, para el mandato que se inició en 1999. Lista encabezada por Martí Escudero Sirerol.
Efectivamente, ambos lo recordamos porque fuimos compañeros aunque en distintos ‘bandos’. Me impliqué porque era una forma de trabajar para mi ciudad y con la idea de colaborar activamente; luego y estando en la oposición, ves que las cosas no son como uno cree que deben ser … mantuve el tipo durante todo el mandato, es decir, los cuatro años.

¿Que conclusiones sacó de su paso por la política activa?
Estar en política te aporta un enriquecimiento personal impensable, algo que siempre recuerdo. Me hubiera gustado participar más activamente con vosotros, con el PSOE, pero la rivalidad de los dos partidos mayoritarios lo impide; sin embargo mi voluntad de colaborar estuvo siempre presente.

¿Qué actuaciones recuerda con una mayor satisfacción?
Yo me definiría como hombre de consenso, de trabajar en equipo, formando una selección, por ello me satisfizo en extremo consensuar con Ernest Ribalaiga, representante socialista, los estatutos del Teatre Principal. Creo que se hizo un buen trabajo, que demostró que con buena voluntad es posible llegar a acuerdos puntuales, acuerdos que la ciudadanía acepta y comprende.

¿Es partidario de un amplio debate político?
Totalmente, en ocasiones resulta difícil llegar a grandes acuerdos, pero el diálogo, desde las distintas posiciones de cada partido, es ya de por sí positivo e incluso necesario.

Hoy la clase política está devaluada. Con su experiencia, ¿cree que todos los políticos son corruptos?
No, incluso añadiría que la gran mayoría de ellos son personas honestas, lo que ocurre es que los otros, los corruptos, llenan las páginas de los periódicos y su presencia en los Juzgados es seguida con todo lujo de información. Desgraciadamente son actualidad y proporcionan dividendos a los medios informativos.

¿Volvería a la política activa?
No. Mi experiencia me demostró que en una ciudad como la nuestra, comercio y política no son compatibles. Añadiré con respecto a ello que muchas personas me han defraudado, es aquello de que por no ser del mismo color político tu negocio queda marcado y excluido de sus compras.

Sin embargo la política sigue gustándole.
Sí, y me gustaría estar en el ajo, pero desde otra perspectiva y en otras circunstancias y sobre todo para sumar, no para restar.

La ciudadanía, el pueblo con el que comparte ilusiones y temores, ¿cuál es su estado? ¿qué siente? ¿qué anhela?
Para mí gastan demasiadas energías en comentar lo mal que estamos, o el momento de dificultad por el que estamos atravesando; demasiado pesimismo sobre todo para alguien como yo que siempre intenta ver la ‘botella medio llena’ y pretendo trasmitir optimismo, para seguir trabajando en busca de alternativas viables que nos lleven a remontar la crisis.

¿Recuperaremos el pulso?
Tenlo por seguro pero costará. En las actuales circunstancias confío en que las jóvenes generaciones, que están mejor preparadas de lo que lo estuvieron las nuestras, sabrán pelear y emprender aquellos senderos que les conducirán a sacar el país adelante, recuperando, al menos, parte de la herencia que hemos ido dilapidando.

Mariano Rajoy, el actual presidente, ¿ha apretado demasiado las tuercas?
Creo y te lo digo con total sinceridad, que hay recortes, de los hechos, que no tenía otra alternativa que hacerlos pero se ha olvidado o tiene pendiente otros recortes, los correspondientes a gastos no productivos.

¿Como por ejemplo?
Todavía tenemos una Administración superdimensionada y antes de subir impuestos hay que reducir gastos, subir impuestos conlleva reducir gastos al consumo, lo cual genera un desfase cada vez mayor. Un ejemplo elocuente ha sido el de suprimir a los funcionarios la paga extra de Navidad, situación que ha provocado un menor consumo y una inquietante acritud en la ciudadanía, especialmente entre los directamente afectados.

Recortes sí, pero solo los necesarios y luego …
Complementar esta política reduciendo gastos en las estructuras administrativas e iniciar un cambio radical en todas ellas, para eliminar duplicidades innecesarias y otras cuestiones que afectan a las estructuras políticas y sociales del país.

Cambio a mejor que sería más eficaz si viniera avalado por un pacto entre las distintas fuerzas políticas.
Totalmente de acuerdo, pero de este gran pacto no hay que excluir a los distintos estamentos sociales, parte importantísima de un país y cuya voz no debe ser silenciada..

Navidad versus Reyes, es una época propicia para que los comercios ‘hagan su agosto’. ¿Cómo ha sido esta pasada mini temporada?
Regular, solo regular pero con toda sinceridad debo señalar que ha sido mejor de lo esperado porque todos nos temíamos lo peor. La supresión de la paga extra ha sido la nota negativa en un tiempo de alegría entrañablemente familiar.

Una idea desafortunada.
¡Y que lo digas! Hoy es necesario generar optimismo, introducir pequeños detalles que incidan en un mayor consumo y a un estado más sosegado pero a la vez más vivo.

Entre sus actividades cívicas no podemos olvidar que también ha estado involucrado en la asociacion de vecinos, y ha sido fundador y presidente de la Asociación de Comerciantes, de ahí mi siguiente pregunta, ¿qué ambiente se respira actualmente en Ses Vinyes?
De total pesimismo. La Asociación de Comerciantes está inactiva, ni hay presidente ni junta directiva, por lo que echo de menos la falta de participación de los comerciantes. Para mí Ses Vinyes reúne las mejores condiciones para convertirse en una zona comercial cómoda, capaz de optimizar calidad y precios, pero no conseguimos dar el paso definitivo hacia la plena consolidación de este proyecto.

Efectivamente es una zona con una estructura bien definida y cómoda.
Lo es, sobre todo contando con los dos parkings, el nuevo, el de la calle Vassallo y el situado junto al parque Rubió i Tudurí, que facilitan el desplazamiento a todos cuantos no residen en la zona.

Si alguien, ya sabe a quién me refiero, le pidiera un consejo de cara a potenciar el sector de las pequeñas y medianas empresas, ¿qué le propondría?
Aplicar con la máxima urgencia una política de ayuda a este sector, sector de vital importancia en la economía española, porque de no hacerlo así uno tras otro iremos cayendo. Las grandes superficies acabarán con todos nosotros. Creo en la libre competencia pero partiendo de una igual que hoy por hoy no se da.

Un sector en crisis …
Pero no es una crisis estructural, sino profunda y que precisa de unas medidas más flexibles y acomodadas a nuestras necesidades.
De todo cuanto está presente en nuestro diario quehacer, y que nos quita el sueño a todos, ¿qué es lo que más le preocupa?
Diría que todo pero sintetizaré, porque hay dos cuestiones que me llegan al alma. Una es el paro y la otra los desahucios, aunque la segunda es consecuencia de la primera. Si no se logra erradicar el paro creando nuevos puestos de trabajo la ansiada recuperación económica no se producirá, situación que humana y éticamente no nos podemos permitir; con trabajo para todos y mayor sensibilidad social volveríamos a recuperar el aliento.

Y aquí, en Menorca, ¿qué nos sucede?
Que estamos sumergidos en una crisis de emprendedores. La llama de aquellos menorquines que fueron capaces de crear imperios, nombres ya legendarios que han ido desapareciendo pero que todavía perduran en el recuerdo colectivo, hoy no aparecen.
Hoy el conformismo de muchos ahoga el empuje de quienes están por la labor, sin embargo mi optimismo hace que confíe en la jóvenes generaciones que, con el mismo espíritu de antaño, serán capaces de volver a maravillar a propios y extraños.

¿Vive actualmente con visión de futuro?
Lo intento, no es fácil pero estoy en ello porque creo que todos los sectores se irán equilibrando y porque deseo que todo mejore.

De usted diría que no solo es optimista sino también positivo.
Lógico, porque el optimismo me lleva a ser positivo y a apostar por un futuro mejor.

Sus cosas, ¿le permiten tener alguna afición?
Aunque no todas las que desearía tengo algunas. Confesaré que soy un mal lector, sobre todo de libros, leo mucha prensa, juego a pádel, practico el ciclismo recorriendo parajes de Menorca que no conocía, como el Cami de Cavalls, y me gusta, nos gusta para ser más exactos, a mi mujer y a mí, viajar.

Me olvidaba de una pregunta especial. ¿Para qué sirven las rebajas?
Las rebajas son necesarias por varios motivos, para fomentar el consumo, nivelar la recaudación en determinadas épocas y eliminar ‘stock’ para poderlo renovar. Además, son ya de obligado cumplimiento.

Hemos iniciado un nuevo año, con el 13 cerrando filas, ¿qué le ha pedido a este 2013?
Trabajo para todos y mayor felicidad.

Y a la vida, ¿qué le pide?
Sobre todo salud y que nadie sufra más de lo necesario.

Un “externo” que merece el calificativo de “excelente”.

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