Joana Barceló: "El objetivo es que la producción y la marca se queden en la Isla, con Kraft o con otros"

Trabajo vigilará los próximos movimientos de Kraft Foods

La delegación institucional de Balears expuso en Madrid el impacto del cierre de la fábrica de Maó y la inexistencia de una justificación para dicha medida

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Planta. Su futuro se ha vinculado por la multinacional a la reestructuración de plantilla prevista en los centros de León y Barcelona

06-11-2015

F. Saborit     Maó
El Ministerio de Trabajo seguirá con atención los movimientos que realice la multinacional Kraft Foods España, a raíz de su anuncio de cierre, durante 2009, de la fábrica de Menorca. Ese fue el compromiso adquirido ayer por el director general de Trabajo, José Luis Villar, durante la reunión mantenida con los representantes políticos de las Islas en Madrid, y en la que se constató que, de momento, sólo existe el anuncio de la multinacional de desmantelar su centro de Maó, sin que se haya iniciado ningún expediente de regulación de empleo (ERE). Dicho ERE debería ser resuelto por el Gobierno central, ya que afecta a tres fábricas de Kraft en diferentes comunidades autónomas, la de Menorca, con el cierre, y las de León y Barcelona, donde se plantean reducciones de plantilla que dejarían sin trabajo a cerca de un centenar de empleados.

La delegación balear, encabezada por la consellera de Trabajo, Joana Barceló, expuso a Villar el impacto que tendría para la economía menorquina el cierre de la fábrica de Kraft. Según declaró ayer Barceló, se explicó al director general de Trabajo "la realidad de Menorca" y se hizo hincapié en "la desproporción de la medida anunciada por Kraft, sin que existan elementos que la justifiquen".
En Madrid ya conocían la situación, debido a las comunicaciones telefónicas con el Govern y a escritos como el remitido por el alcalde de Maó, Vicenç Tur, quien también asistió a la reunión celebrada en el Ministerio junto con el senador por Menorca y ex alcalde de la ciudad, Arturo Bagur, el director insular de Promoción Industrial, Bosco Gomila, y el director general de Trabajo del Govern, Pere Aguiló.

"Trabajar juntos"
La consellera balear de Trabajo aseguró ayer que el planteamiento realizado por la Administración autonómica es "de máximos", con dos objetivos claros, "trabajar juntos, en la búsqueda de más información" y conseguir que "tanto la producción como la marca de El Caserío se queden en la Isla, con Kraft o con otros".

Según Barceló, los representantes del Ministerio de Trabajo "estuvieron de acuerdo en que debe haber una proporcionalidad en las medidas" anunciadas por la empresa para mejorar su productividad, y también consideraron fundamental que las actuaciones sean pactadas con los representantes de los trabajadores.
El expediente de regulación de empleo deberá presentarse junto con un plan de viabilidad de la empresa y una justificación sobre el cierre de la fábrica de Maó. "No hay una falta de rentabilidad en la planta", insistió Barceló, quien se preguntó "¿por qué entonces Menorca y no otro sitio?".

Durante la reunión con el director de Trabajo del Gobierno central la delegación de las Islas intentó transmitir, según la consellera, que no se pueden aplicar criterios de "rentabilidad pura y dura" debido a lo que significa la fábrica y la marca de El Caserío para el conjunto de la economía insular. En el mismo sentido se manifestó el director insular de Promoción Industrial, Bosco Gomila, quien afirmó que si se presenta un ERE "deberá justificarse muy bien, porque en estos momentos la planta está activa y cumpliendo los objetivos marcados por la propia empresa". Por su parte, Joana Barceló subrayó que será de vital importancia la reunión que han solicitado los comités de empresa de las fábricas españolas afectadas por la reestructuración de Kraft para el próximo 14 de enero.

Causas
Los trabajadores han solicitado a la multinacional que en dicho encuentro ponga sobre la mesa la documentación y los balances contables que justifiquen el cierre de la planta de Maó y los despidos previstos en las fábricas de León y Barcelona. Los delegados sindicales quieren conocer las causas objetivas que, según la dirección de la firma, han llevado a decidir el desmantelamiento de la factoría de Maó.

Desde el sindicato Comisiones Obreras se ha advertido que la vinculación del cierre de Maó con los recortes de plantilla en las otras plantas españolas es una estrategia de la multinacional para que el posible expediente de regulación no tenga que decidirse en Balears, ya que afecta a diferentes territorios. Desde el primer momento, cuando Kraft hizo públicas sus intenciones de cerrar la fábrica en Menorca, las administraciones advirtieron que pondrían todas las trabas posibles para que ese anuncio no se haga realidad.

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