Asegura que no cuestiona el talento del conjunto, siempre mejorable, afirma

En manos de Javier Imbroda

El prestigioso entrenador melillense tomó ayer las riendas del ViveMenorca dispuesto a cumplir con el reto que se le plantea a partir de la recuperación anímica del equipo como punto de partida

Valorar:
Visto una vez
preload

Estreno. Imbroda dio su primera rueda de prensa tras ser presentado por el presidente

06-11-2015

Miguel Juan Urbano    Maó
Javier Imbroda puso ayer tarde el rumbo hacia la permanencia al frente de la nave del ViveMenorca. El prestigioso técnico melillense llegó a la Isla con cuatro horas de retraso, y tras un almuerzo con el presidente, director general y director de comunicación hizo su entrada en la que es ya su nuevo domicilio laboral, el Pavelló Menorca.

Entre cámaras, flashes y micrófonos, con la junta directiva atenta en el fondo de la sala de prensa, el que fuera Seleccionador Nacional Absoluto inauguró esta nueva etapa en su densa trayectoria profesional pues como recordó, "llevo 20 años en la ACB". En su discurso, sin embargo, no se advirtió altanería ni referencias a su excelso pasado. Habló claro, que siempre es de agradecer, y vertió ilusión por volver a la arena, ese gusanillo implacable que provoca una ansiedad difícil de gestionar en todos los entrenadores en paro.

Imbroda inició su alocución con una dedicatoria a su antecesor en el cargo y un mensaje de gratitud al Menorca Bàsquet por haber confiado en su persona "en un momento muy complicado del equipo para un club aún joven en la ACB". En torno a Casas dijo que  "es un entrenador al que aprecio y respeto pero nuestro oficio es complicado, estamos sujetos a un montón de variables y al final todo queda reducido a un resultado. Espero saludarle y desearle lo mejor". El propósito inicial de Imbroda en relación al equipo es "tratar de inyectarle energía positiva y mi deseo de ganar siempre. Sé que este club tiene una afición impresionante que yo he vivido una vez, y le pido que esté con el equipo y yo por mi parte trataré de corresponder desde mi experiencia en lo que pueda al club".

Dijo usted en su última rueda de prensa en Valladolid que tendrían que convencerle mucho para volver a entrenar. ¿Cómo le han convencido?
Cuando llevas 20 años en la ACB tienes momentos para todos los gustos. Yo me siento afortunado porque he tenido más buenos que malos pero cuando te llega uno malo te da que pensar muchas cosas. En cuanto me llamaron sentía la necesidad de entrenar y sentirme entrenador. Esto me lo tomo como un desafío y de él espero que me surja la fuerza y la ilusión que espero contagiar al equipo.

¿Cuál es su primer análisis del equipo?
Ahora mismo lo veo bajo, falto de confianza, autoestima baja, inseguro, y es un momento complicado. No cuestiono su talento, siempre mejorable, pero espero vivirlo estos días. Presidente y director general hemos comentado las posibilidades de mejora, la capacidad de maniobra para mejorar un equipo que tiene condiciones, porque lo ha demostrado, aunque haya entrado en una dinámica negativa.

¿Ha pedido algún jugador ya?
Estamos viendo posibilidades tanto de juego exterior como interior. Hemos hablado del mercado, de si hay que esperar o no y si aparece alguna opción.

¿Está de acuerdo con que Fred Weis venga a prueba?
Me lo han comentado pero es un caso sorprendente. Ha sido un jugador vital en la evolución de Bilbao, pero debemos asegurarnos de cómo está porque está rodeado de un halo misterioso. Es interesante pero si viene para aquí debe ser porque es recuperable y está claro que no está bien porque si no seguiría en Bilbao.

Doce partidos quedan, ¿son suficientes para salvar al equipo?
Sí, por supuesto. Prefiero pensar que estamos empatados con los dos de arriba. Quiero sentir más que ver cómo está el equipo y ver cómo vamos a llevar para competir.

¿Haber trabajado con Eley el año pasado es una ventaja, no?
Sí, es honesto, trabajador y lo da todo. Lo que tiene es que en el último tramo de la Liga su rendimiento suele bajar, va justo, hay que intentar dosificarlo pero claro en un equipo como el nuestro no es fácil dosificar a un jugador fundamental. Confío en que nos ayude.

El equipo está limitado en su juego interior, quizá por eso Bud juega tanto...
Es obvio, es una parte del equipo que no está dando rendimiento, todo el baloncesto lo sabe. Hay que tratar de recuperar a hombres como Boisa o Jesús para que ayuden.

¿De la última experiencia negativa en Valladolid, qué errores tiene claro que no debe cometer aquí, en un club de similar potencial que aquel con el que se descendió?
En un año y medio en Valladolid hicimos números de play-off y a punto de entrar en la Copa, y una segunda vuelta mala en todos los sentidos. Me siento responsable del resultado y de no haber atajado ciertas situaciones que se dieron en el equipo. Si no di ese puñetazo en la mesa es porque es un club con capacidad limitada sin medios económicos para oxigenar y recuperar el equipo. Piensas que o esto se hace o me voy, pero si te vas dirán, 'este se ha ido' y si te quedas te comes el marrón. Y ni en los peores sueños nadie se pensaba descender y te dejas ir. Aquí saco la enseñanza de que a lo mejor el puñetazo lo pega el presidente, el director general o yo. Hay que reaccionar si el club tiene capacidad de maniobra y si no vamos a rezar.

¿Usted tiene fama de buen psicólogo. Su primer objetivo será tratar la mentalidad del jugador?
Eso debe ir ligado al rendimiento. Yo puedo convencer al equipo y enseñarle un camino que conozco, que he hecho muchas veces y es el que lleva arriba pero debe ir acompañado de rendimiento, del trabajo, de cómo se respeta el grupo...

¿Cuál será la seña de identidad del Menorca con usted al frente?
Mi forma de jugar y lo que me ha identificado siempre es que mis equipos suelen ser intensos, la intensidad y el compromiso y ahí deben estar todos, si no a lo mejor alguno se queda en el camino. Ese es el discurso oficial del entrenador, otra cosa es hacerlo.

¿Qué mensaje le da a la afición?
Me encantaría transmitirle la ilusión y la esperanza de que nos vamos a salvar y decirle que lo vamos a conseguir. Esta cancha que yo he vivido como rival una vez, ha de ser un fortín para todos los que vengan aquí. Si hay 17 jornadas, aquí no se debe escapar ninguno. Quedan seis en casa, y espero que sea así.

¿Y si lo consigue, hay cláusula en el contrato para seguir un año más en el club?
Pamesa Valencia, esa es ahora nuestra preocupación. Me encantaría que el Menorca fuera a decirle no sólo al Pamesa sino a la competición que está vivo.

¿La permanencia pasa por ganar los seis de casa?
No soy amigo de hacer números, basta que te pongas a hacerlo para que no salgan. Vamos a pensar que el próximo partido es una oportunidad para poder ganar y no limitar nada.

Jornada intensa tras un viaje agotador
Javier Imbroda vivió ayer su primera jornada como entrenador del ViveMenorca de forma intensa tras un viaje agotador que le obligó a permanecer casi cuatro horas de espera en el Aeropuerto de Madrid, según recordó. A su llegada a la Isla, pasada la una del mediodía, se dirigió a un restaurante del puerto de Maó para almorzar junto al presidente y los directores generales y de comunicación, Sunil Bhardwaj y Kiko Martín. Sobre las 17.15 horas hacía su entrada en el Pavelló para ser presentado ante los medios de comunicación de la Isla, en una rueda de prensa  abierta por el presidente, más serio que de costumbre, que fue seguida con atención por la junta directiva. Posteriormente fue presentado a los jugadores y dirigió su primera sesión de entrenamiento. Imbroda, que ha viajado solo a la Isla, se hospeda de momento en un hotel de Maó a la espera de que el club le acomode en una vivienda.

Comentar


Todos sus comentarios serán previamente moderados. Gracias por participar.

* Campos obligatorios

De momento no hay comentarios.