El presidente, José Luis Sintes, le comunicó su destitución poco antes del entrenamiento matinal

Ricard Casas, adiós sin ira o casi

El técnico catalán que fue destituido ayer por la mañana y deja el cargo a Javier Imbroda, proclama su amor a la Isla y al club pero carga contra quienes, en su opinión, han generado corrientes negativas

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Despedida. El técnico catalán compareció solo ante los periodistas

06-11-2015

M.J.U.    Maó
Rostro relajado, semblante tranquilo y voz pausada. Así, inusualmente con gafas, apareció, solo, Ricard Casas a las 12.40 de ayer en la sala de prensa del Pavelló Menorca para escenificar su despedida como técnico del ViveMenorca que le había comunicado directamente el presidente poco antes del inicio del entrenamiento que ya no dirigió.

Casas, a quien reemplazará Javier Imbroda que hoy será presentado en el mismo escenario,  compareció en solitario. Esta vez al contrario de lo que sucedió con el despido de Curro Segura, el presidente no explicó la decisión que quedó limitada al comunicado de prensa colgado en la web del club argumentado por los malos resultados.

El entrenador de Manresa vertió los mejores deseos para la entidad y para la Isla, aceptó la destitución como una consecuencia de las derrotas y cargó contra el sector crítico de su gestión, y en especial contra el anterior director deportivo, Félix de Pablo, sin nombrarlo. En cambio elogió al director general Sunil Bhardwaj y al de Comunicación, Kiko Martín, sus principales valedores.
Casas señaló que "en poco tiempo amé lo que ahora bien conozco, es decir, el club y la Isla. He trabajado con toda la ilusión y estoy contento con lo que he hecho". En el apartado más crítico de su discurso, indicó que "la Isla es un sitio especial, le deseo lo mejor a su gran afición pero como sitio especial hay personas que generan aspectos negativos y la gran afición debe ser consciente y no permitir que aspectos individuales de resentimiento, egoísmo o de protagonismo hagan daño". Negó que se vaya por la puerta de atrás, "entré y salgo por la de delante con agradecimiento a la mucha gente que me ha apoyado".

Cree que el futuro del equipo "irá bien y eso es lo que deseo". En su opinión la plantilla "no está rota ni desunida y los jugadores siempre han tenido una opinión positiva del entrenador, sólo que los resultados no nos han acompañado. Lo importante es el club y el equipo tiene que seguir luchando". Respondió que su sustituto, Imbroda, se va a encontrar un conjunto "unido que está sufriendo porque no gana pero es un grupo hecho, identificado con sus cualidades y sus déficits y preparado para tirar adelante, éste es su trabajo".

Respecto al rendimiento se lamentó "por no haberle sacado más. Hemos tenido condicionantes que han generado una dinámica negativa que a veces es difícil de llevar. He luchado para romperla pero no ha sido posible y un entrenador se siente frustrado cuando esto sucede".

 A la hora de hacer autocrítica no profundizó y señaló que "el trabajo de un entrenador no es conseguir aciertos y vanagloriarse de ellos sino incurrir en los menos errores posibles; el entrenador tiene que decidir y siempre aceptas que podías haber hecho cosas mejor y que algunas decisiones no han salido lo bien que esperabas", aunque no quiso enumerar ninguna falta en concreto, "no han sido tanto errores, como no aciertos".

Casas fue un héroe aclamado por la afición en Murcia en la primera temporada tras salvar el equipo, y en cambio fue despedido con bronca en su último partido como técnico en casa. Al respecto recordó que "así es el deporte, cuando era el 'mestre Casas' no me levantaba de la silla ni enseñaba la cabeza, y ahora tampoco lo he hecho cuando las cosas han ido mal, siempre he sido el mismo".

El modo como se le comunicó ayer su despido tras haberse filtrado el nombre de Javier Imbroda lo entendió como "el sitio especial en el que estamos, supongo que todo ha ido muy rápido, no es la primera vez que ha habido filtraciones, es algo que está en mi trabajo, está hecho y no quiero sacar más cosas negativas".
Por último admitió que se marcha del ViveMenorca "mentalmente triste por no haber hecho más de lo que la gente esperaba y no haber podido alimentar más ilusión".

Balas  a Félix de Pablo
"No me he sentido siempre respaldado en el club, pero ha sido por personas que ahora no están en el club". Aunque no lo nombró directamente, el aguijón de Ricard Casas iba dirigido al anterior director deportivo, Félix de Pablo, quien era partidario de un relevo en el banquillo al término de la pasada campaña.

   Añadió que "llevo dos años y medio aquí y confianza se me ha debido tener. He tenido una colaboración estrecha con el director general, al que le tengo que agradecer muchas cosas, y al de comunicación y toda la estructura del club, pero en otros momentos no me he sentido sorprendentemente reforzado por otra persona que ahora ya no está". No quiso evaluar, en cambio, el desgaste que le produjo el fichaje de Markota al que él se opuso. Y respecto al apoyo del presidente, dijo que "he tenido la relación personal y profesional que desde el primer momento estimamos que era la más conveniente y la hemos tratado de mantener sin altibajos hasta el último momento", indicó.

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