Alvin Bernal, jugador del joventut BCR de baloncesto adaptado

"No hay que sentir lástima"

A Bernal le detectaron un problema medular hace cinco años que desembocó en una intervención quirúrgica y una silla de ruedas. En Badalona encontró el baloncesto en la Penya como sistema de vida

| Maó |

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"La vida es aquello que te pasa mientras estas ocupado haciendo otros planes" es una frase atribuida al exbeatle John Lennon que lleva directamente a la reflexión. En muchísimas ocasiones, la diferencia entre los deseos y la realidad es abismal. Casi sin quererlo, el tiempo corre o se detiene en un antes y después que puede ser definitivo. En los momentos buenos todo parece ir de cara, pero en los que no son tan buenos... Hay que tener carácter, apoyos directos, suerte... Esas cosas que cuando todo es normal no parecen valorarse suficientemente, y que cuando va mal se necesitan para seguir adelante. Que se lo pregunten a Alvin Bernal (1990, Ciutadella).

Usted juega a baloncesto adaptado. ¿Dónde?
Pertenezco al Joventut de Badalona, pero este año, como el equipo juega la Lliga Catalana, me dieron la posibilidad de jugar con el CAI Zaragoza, que está en una categoría superior. Así puedo competir mejor y en más partidos. Durante la semana estoy en Badalona y los fines de semana voy a Zaragoza o donde juegue el CAI.

No es por ser impertinente, pero para jugar a este deporte, primero hay que pasar por algo que no debe ser muy agradable.
En el 2008 me detectaron un problema medular. Me hicieron un montón de pruebas y me encontraron un quiste. Pasé por el quirófano, el post operatorio… y llegué al Instituto Guttmann, en Badalona, para la rehabilitación. Un día llegó un jugador del Joventut que buscaba gente para jugar a baloncesto adaptado, jóvenes, para empezar. Fui un día… y hasta ahora.

Le gustó.
Dos semanas después de empezar ya vi que era lo mío.

En el "Diari" nos dimos cuenta de que jugaba en la Penya por el reportaje que el Joventut y la ACB subieron a internet con otro menorquín, Àlex Suárez. Los dos en Badalona.
El jefe de prensa del Joventut, Miqui Forniés, es un crack. Nos anima mucho. Y siempre me decía que tenía que hacernos un reportaje con Álex…

El técnico de su equipo, Fabián Castilla, lo pone por las nubes. A ver si tenemos un crack en ciernes…
(ríe) No, no…

Dice que es el capitán del equipo y que se lo ha ganado a pulso.
Los que llevan más tiempo en el equipo acostumbran a asumir ese papel…

Perdone mi ignorancia… ¿La distribución sobre la pista de un equipo de baloncesto adaptado es como la de un equipo de baloncesto convencional?
Es lo mismo. Hay un base, dos aleros y dos pívots.

Siga perdonándome, pero… Es que ir en la silla de ruedas lo debe complicar todo. ¿Cómo se hacen con el espacio necesario durante el juego?
Es más fácil de lo que parece a simple vista. Tu ves las sillas y piensas que va a chocar todo el mundo… A base de entrenos no es complicado. Al principio sí, porque es mover la silla, controlar el bote de la pelota, pasar, el tiro… pero no es tanto.

¿Qué es lo primero que enseñan en este deporte?
Controlar la pelota sin mirarla y dominar la silla. Luego, cada uno perfecciona los ámbitos que le cuesten más.

Deje que insista… No es por buscarle tres pies al gato pero, si en el baloncesto convencional los tiros de tres son complicados, en el adaptado debe ser la pera.
Es la misma distancia en uno y otro baloncesto. Todas las normas son iguales, lo único que con la silla no puede haber desplazamiento lateral, por lo que no hay pasos. Los dobles son con el límite de tocar las ruedas dos veces como máximo y botar el balón. Si todo tres veces, es infracción.

Mire... Es que estoy obsesionado con los tiros de distancia… Sentado debe ser mucho más complicado.
Supongo que hay que ser más técnico… Digo supongo porque nunca he jugado de pie (ríe).

Es de suponer que cuando le detectan que hay algo que no funciona en su espina dorsal, con 18 años, es un gran mazazo.
Sí.

Usted debía hacer su vida normal, como todo el mundo… Y un día se desmorona todo.
Fue cuestión de un mes. Notaba un dolor detrás de la pierna. Pero no le daba importancia. Pensaba que era un golpe, o cualquier tontería. Pero aquello no paraba. Iba a más, a más, a más… Llegó un momento que por las mañanas no me podía levantar. No podía mover la pierna. Y un día, mira… Llegó el médico. Hacen pruebas y llega esto. Me operaron… y se acabó. Siempre sentado.

Además de su situación física y mental, está su familia, su entorno. Y los viajes. Usted es de Ciutadella y se tenían que ir a Badalona.
En lo de los viajes, tuvimos suerte. Hay una asociación que se llama… se llama… ASPAIM (Asociación de Lesionados Medulares y Grandes Discapacitados Físicos). Nos ayudaron mucho. Tienen pisos distribuidos para las personas que tienen este tipo de problemas. Y si los tratamientos son largos, la familia se puede alojar y estar con el afectado. Suerte de eso que si no… Mi madre pudo estar conmigo todo el tiempo. Y yo estuve casi dos años. Imagínese.

Ahora… ¿Nota la necesidad de jugar a baloncesto?
A mi siempre me ha gustado mucho el deporte. Jugaba en el Sami. Incluso estando en el hospital, tenía claro que practicaría un deporte. ¿Fue baloncesto? Vale. Parece que vino de cara. Entrenamos de martes a viernes una hora y media en la pista y después media hora de gimnasio, y los fines de semana jugamos… Es que faltas un día de entreno, y al siguiente que vas notas que has perdido. Y quieres recuperar.

¿Su entrenador les exige o hay una parte de condescendencia, de decir 'ay pobrecitos, que van en silla de ruedas'?
¡Qué va! Esto no es recreativo para nada. Todo lo contrario. Es súper profesional. En los entrenos no nos dejan pasar una. Ni el míster ni nosotros mismos. El técnico nos ayuda mucho, eso sí.

A nivel de equipo ¿Mejor Badalona que Zaragoza?
A ver. La Penya está en una categoría inferior porque no tenemos presupuesto para viajar. En mis dos primeros años sí estábamos en la máxima categoría, y en el primero entramos en la Copa pero no la pudimos jugar por problemas económicos.

De hecho, el club como institución no está para echar las campanas al vuelo… Aunque parece que remonta.
Pues imagínese. Si el primer equipo está así, cómo vamos a estar nosotros. Competitivamente, el nivel en Lliga Catalana es más flojo. Independientemente de los compañeros, jugando con el CAI noto mayor exigencia competitiva. Aunque también tengo que decir que un entreno con la Penya es mucho más exigente que en un partido allí.

Eso debería explicarlo, no sea que alguien se enfade…
Pero es que es así. La Primera es más cañera, pero tampoco es que sea algo… No sé cómo explicarlo. Es que yo soy de la Penya, ¿me explico? Hemos jugado contra equipos como el Barça este año y les hemos ganado dos veces. Ellos están en Primera y nosotros en Catalana. Creo que es un buen ejemplo.

Si la Penya pudiera competir en Primera…
Estaríamos tan tranquilos. Es que Lliga Catalana ya la hemos ganado tres veces seguidas…

Globalmente, el nivel del baloncesto adaptado que se practica aquí ¿está en el de los mejores?
A veces miro cosas de otros equipos por internet y, a nivel de Europa, el Galatasaray turco es muy bueno. Aquí, el ONCE Fundosa tiene buen equipo…
¿Y en Selecciones? ¿Los americanos son tan buenos como en el baloncesto convencional?
Bueno, en los Paralímpicos de Londres ganó Canadá el oro y la plata Australia. Estados Unidos estuvo flojito. España fue quinta y pudo hacerlo mejor, aunque obtuvo la mejor clasificación de su historia... Pero estoy convencido que tenían equipo para hacer medalla.

¿Se ve como internacional, en un evento de este tipo?
Ya he estado con la Selecció Catalana… Pero unos paralímpicos… debe ser la bomba. Una experiencia increíble.

¿Posibilidades?
-A base de entrenar, todo es posible. Pero hay que trabajar mucho. Sin hacer nada no salen las cosas.

¿Y en Menorca?
Aquí es totalmente imposible. Incluso hablando en general, de cualquier tema.

El tope es el Menorca Bàsquet.
Lo seguía mucho. Incluso iba a ver algún partido. Pero es muy complicado para una isla mantener un equipo en la ACB. Si tienes muchos patrocinadores… Pero ahora es imposible. Nosotros los estamos buscamos debajo de las piedras… Nuestro material es muy caro…

Sus desplazamientos deben ser todo un operativo.
A ver. Estos años que jugamos por Catalunya intentamos apañarnos con una furgoneta y un par de coches particulares. Con el CAI, vamos en el AVE, o en avión si es a Tenerife… Y es muy caro facturar las sillas, las ruedas… Y ahora, para venir a Menorca por Navidad, en el Aeropuerto de Barcelona me rompieron la silla en el control.

¿Se 'pican' mucho en los partidos?
Lo normal. Hay de todo. Lo mismo que en uno convencional.

¿Algún jugador al que admire?
El mismo entrenador de mi equipo, Fabián Castilla. Es muy bueno. Estuvo en el Barça… Pero no pongas mucho, que es argentino y luego me dice cosas (ríe)… Pero de todos los que he visto, es el que mejor domina el balón y entiende el juego de largo.

¿Qué le dicen en casa?
Bien. Es como si fuera el típico estudiante fuera de casa, que además juega a baloncesto, y vuelve para las fiestas.

¿Qué estudia?
Administración y Gestión de Empresas.

Pues con la crisis, no sé que va a administrar y gestionar…
(Ríe) Lo sé, lo sé…

¿Cómo se ve de aquí a cinco años, por ejemplo?
Bufff… Jugando en la máxima categoría con la Penya, con el equipo manteniéndose... Creo que es posible.

¿Volviendo a Menorca?
No. Eso seguro que no. Aquí no se vive mal, pero fuera hay más posibilidades en cualquier ámbito.

¿Qué le dicen sus amigos de siempre?
Los más íntimos también han vivido de alguna manera todo el proceso. Y están muy contentos de ver que tiro adelante…

Se lo pregunto pero no desde el punto de vista de decir 'ay, pobrecito'. Dentro de lo malo, la vida sigue.
Claro. Me ha pasado esto, estoy así, pero estoy bien. Mi vida sigue. Algunos de ellos han venido a verme jugar al Olímpic de Badalona. Me preguntan los resultados… Igual que yo les pregunto sobre lo suyo.

Hay mucha gente, sobretodo los que tienen una edad avanzada, que tienen demasiada tendencia a la lágrima. Es obvio que ir en una silla de ruedas no es lo más divertido, pero hay que superarlo de algún modo.
Eso depende de la mentalidad que tenga cada uno. Mire… Un capullo será un capullo, de pie o en silla de ruedas. Se trata de ayudar a la gente, no de sentir lástima.

Movilidad ¿Podría mejorar?.
Me he encontrado muchos sitios en los que no podía entrar. Simplemente. En Ciutadella, un montón. Y ahora se ha ido arreglando, por ley. En Barcelona es mucho mejor, incluso el metro. Pero son cosas en las que caigo ahora. Cuando iba de pié, no me fijaba. Ahora me fijo en todo.

Para acabar. Usted me parece un tipo muy normal.
Bueno, pues vale.

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