Baloncesto ACB /// Los menorquines firman una de sus peores actuaciones, acabando con sólo 33 puntos de valoración, tras los dos

Descomposición en Málaga

El ViveMenorca acaba vapuleado por el Unicaja y encaja una derrota fraguada en una penosa segunda parte, en la que Los jugadores de Ricard Casas únicamente anotaron 13 puntos -6 en el tercer periodo y 7 en el segundo- y tiraron por la borda todo el trabajo defensivo del primer tiempo. Stojic acaba con -7 de valoración

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Eley. El pívot del Menorca que tuvo muy poco protagonismo en el partido, pelea un rebote ante la mirada de Haislip y Boisa por detrás

06-11-2015

S.G.    Málaga
El ViveMenorca no pudo seguir con la agradable tradición de vencer al Unicaja, y cayó ayer con estrépito por 78-53. Con 53 puntos casi que no se le gana a nadie, y haciendo 13 en toda la segunda parte, tampoco. Unicaja sólo tuvo que apretar algo al final y venció de 25 puntos, ante unos menorquines que se descompusieron en el segundo periodo, con poco acierto en el tiro exterior y bajando los brazos tras todo el trabajo hecho. Así no hay manera.

Sorprendió Casas poniendo en el quinteto titular a Marc Fernández en lugar del habitual Marino Bazdaric, quizá para preparar una defensa específica sobre Gomis. Jeter se estrenó en triples y colocó una ventaja inicial de 2-5. El base y Bud Eley se buscaban con asiduidad con bloqueos y continuación. En cualquier caso, la tradicional defensa que practican los equipos de Aíto complicaba las acciones de ataque menorquinas, sobre todo en estático.

Marc Fernández tuvo un buen inicio en su tarea e incluso inauguró su casillero con un triple. Pero la igualdad era patente, con dudas en ambos lados. Lo que todos se preguntaban era si pasaba algo con Bazdaric, ya que en la primera rotación de aleros salió Ivanov, y tardó en ingresar en la pista. Jeter seguía finísimo en 6,25. Anotó dos seguidos para poner el 10-14, sumando en este cuarto 13 puntos.

Pero Unicaja paulatinamente iba subiendo su intensidad defensiva. Casas probaba alguna zona, y después de muchos partidos ponía a Jesús Fernández con Eley. Su equipo vivía a base de triples: Bazdaric acertó en la última posesión y sellaba el primer cuarto con empate a 23.

Un parcial de 0-4 inauguraba el segundo cuarto para (23-27). Pudo correr el ViveMenorca, la zona le iba bien y el Unicaja no encontraba equilibrio en su juego en esos momentos. A 6.32 el ViveMenorca se ponía 26-30, de nuevo con Bazdaric enchufado en 6,25. Aíto, inquieto, movía su banquillo buscando soluciones porque el ritmo del partido era menorquín.

Y de nuevo el recurso del tiro exterior. Jiri Welsch colocaba el 31-32 con otro triple. De eso vivían, porque el juego colectivo era de los de Casas, con un poco más de equilibrio. Pero todo estaba igualado, incluso el capítulo de faltas. El ViveMenorca lo luchaba todo, como en una acción de Jesús en la que se recuperó un balón in-extremis que significaba el 33-37.

Los malagueños estaban muy incómodos, a pesar de que no se quedaban en el marcador. Se podría decir que los menorquines estaban haciendo lo que tenían que hacer, el partido posible, llegando al descanso con el resultado de 44-40.

Con el objetivo de llegar con opciones en los minutos decisivos inició el quinteto menorquín la segunda parte. La previsión era que el Unicaja apretaría las clavijas, pero empezó dubitativo. Casas repitió el equipo que comenzó el partido y de nuevo le daba confianza a un Marc Fernández que se cargó muy pronto con la cuarta personal. Y también se repetía otro duelo espectacular entre N'dong y Eley. Pero también era espectacular el mal momento de Stojic. Claramente, el capitán está en crisis de juego... Intangibles aparte.

El Unicaja cogió oxígeno y tomó una ventaja -la máxima del partido- de 12 puntos (54-42). Casas pidió un oportuno tiempo muerto, pero la imprecisión seguía, con mucho desacierto en ataque que rompía un halley-hoop de Cook y Haislip espectacular y los menorquines algo anonadados, que apelaron de nuevo a la zona, a Jeter y a buscar a Eley, a quien Casas dio descanso para poner a Ivanov de '4' y a Jesús de 5. Pero el ViveMenorca sólo anotó 6 puntos en 10 minutos. Fatal.

Con la ventaja de 12 en contra se llegó al último tramo (58-46). El partido era trabadísimo, feo, de poca calidad. Todo eran defensas... y los de Casas se descomponían por momentos y no daban síntomas de recuperación.

Invariablemente Jeter tomaba el mando, ayudado por Guzmán porque se pretendía tener mayor control de las posesiones. Gomis ampliaba la distancia para su equipo para el 63-46 con un parcial particular de 5-0. Ahora no entraba el tiro exterior y los triples se atascaban, además de que los porcentajes en tiros de dos eran, como el otro día, malos.

Stojic rompió esa dinámica para el 63-48 y a 5.25 para acabar el partido sumaba sus primeros dos puntos. Mal dato: enfadado, no tendió la mano a Jeter en un cambio, seguramente por la tensión del momento, porque el partido se escapaba.

Los puntos en contra iban cayendo (73-48 a 1.40) y las posesiones se perdían una, dos, tres veces. Todo el trabajo defensivo que se había realizado se iba al garete. A Urko le señalaban una antideportiva producto de la rabia, y todo era una lástima, faltó acierto, ideas, ante un Unicaja que no parecía haber hecho un gran partido. Guzmán metió un triple para el 73-51 y Welsch le respondió. Al final, 78-53. Olviden este partido porque es difícil repetir una segunda parte como ésta.

"Ha habido preocupación individual y no colectiva"
La cara de la derrota era la de Ricard Casas que tardó en aparecer en la sala de prensa, tanto que rompiendo el protocolo le adelantó Aíto García Reneses. Posiblemente Casas reflexionó sobre lo que debía decir y se mordió la lengua. "Tiene poca explicación que lleváramos un partido bien controlado, jugando bien en equipo y defensa y que perdamos el rumbo como lo hemos hecho aunque el rival haya mejorado en defensa". Buscando explicaciones, Casas dijo que "quizá tuvimos confianza baja en ataque, porque hicimos buenos tiros y en buena posición, pero no hemos anotado. No creo que el equipo se haya desorganizado, lo que pasa es que no ha anotado. Hemos dejado de jugar con ambición y confianza".

Reiteró Casas que "no hemos metido nada, pero no creo que nos hayamos desorganizado, sólo que no hemos metido porque hemos hecho los mismos tiros que en los primeros 20 minutos, con porcentaje bajísimo y aumentando pérdidas de balón. La confianza del juego y responsabilidad han dejado de existir y esto es el motivo del resultado".

De una manera sutil, Casas criticó a sus hombres porque "ha habido preocupación individual por lo que estoy haciendo y no por lo que necesitaba el equipo, por si meto o no meto, y esa no es nuestra manera de hacer las cosas".

No quiso abundar en los pocos balones que recibió Eley, y señaló que "no hemos anotado ni dentro ni fuera, ha habido jugadores que no han aportado nada en ataque. Hemos metido muchos balones a Bud pero Unicaja ha defendido bien a los bases, y no hemos abierto líneas para meter el balón dentro, y cuando hemos perdido acierto hemos tenido preocupación individual y no sentido colectivo".

Para Aíto, la clave estuvo en que "hemos respetado al rival en un ambiente complicado porque no era un equipo con renombre y la gente piensa, es fácil, pero no lo es porque Menorca es luchador y si no le respetas y tienes problemas como en el primer tiempo, puedes perder. Pero hemos hecho un trabajo constante y ellos era difícil que aguantaran el ritmo defensivo todo el partido.

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